España
 
13 junio 2019

Estilos de aprendizaje (II): Estimulando niños con estilo auditivo

Decíamos en otro artículo que cada persona es única y diferente al resto, con unas necesidades y capacidades innatas. Esto, por supuesto, se puede aplicar también a los niños, en particular en cuanto a los estilos de aprendizaje se refiere. Cada uno de nosotros posee una tendencia natural a aprender de forma más eficiente de una determinada manera, que en Helen Doron English denominamos ‘VAK’: “>Visual, Auditivo y Kinestético. Aunque las teorías sobre el aprendizaje están en continua evolución, a nosotros nos simplificarlo en clase enseñando cada elemento del idioma de esas tres formas, de forma que cada uno de los niños se sienta estimulado de la mejor forma posible.

Si en el post anterior analizábamos el estilo de aprendizaje visual, en este caso vamos a tratar el auditivo.

Reconociendo a un niño auditivo
Aunque no se pueden hacer generalizaciones, podemos decir que los niños cuyo estilo de aprendizaje primordial es auditivo suelen tener una preferencia muy clara por escuchar a sus padres y profesores, en vez de concentrarse en la lectura o en actividades de movimiento. Es posible que distraigan la vista mientras se les está hablando, lo cual puede ser considerado como una falta de atención. Bien al contrario, esto es debido a que enfocar la vista les puede restar capacidad para absorber de lo que se les está hablando, por lo que es muy importante considerar que, si tu hijo o alumno lo hace, es posible que su estimulación principal esté precisamente en el oído.

Los niños auditivos tienen tendencia a hablar consigo mismos, cuando están solos o incluso en presencia de otras personas. Les gusta leer en voz alta, siguen de forma diligente órdenes o instrucciones orales y les gusta hablar con otras personas de sus inquietudes, hacer debates y contrastar opiniones. Igualmente, tienen una enorme facilidad para imitar acentos, tanto de su propio idioma como de otros. Si tu hijo se va de viaje y a los pocos días vuelve hablando de una forma diferente, es posible que sea un niño auditivo que ha captado el acento del lugar en el que ha estado.

Nada de esquemas o diagramas, mejor estudiar de oído
A la hora de aprender o memorizar una lección, la mejor manera de estudiar para un niño con estilo de aprendizaje auditivo es usar su oído. Si tiene una grabadora a mano, puede leer los apuntes y resúmenes y repetirse el audio varias veces. Es posible que recuerde cada palabra, que incluso memorice las pausas, los silencios y la entonación del audio, y que no sea capaz de seguir diciendo el tema si no repite paso por paso lo que ha escuchado.

Por ese mismo motivo, pueden tener cierta dificultad para relacionar conceptos abstractos o ser más lentos a la hora relacionar unos temas con otros (al contrario que sucede con el estilo visual). Por otro lado, son capaces de escuchar palabras en otros idiomas e imitarlas con facilidad.

Los niños auditivos necesitan repetirse las lecciones en voz alta, hablar solos, debatir con sus padres y profesores y escuchar mucho: música, conferencias, ponencias, debates televisivos o presenciales… todo ello les causa una fuerte impresión en sus cerebros, que se impregnan de lo que escuchan,

Los idiomas y el estilo de aprendizaje auditivo
Aprender un idioma de forma natural empieza por escuchar. Los bebés aprenden su lengua madre escuchando los sonidos que les rodean desde que nacen. De hecho, existen estudios que indican que, a partir de la semana 30 de gestación, sus capacidades auditivas están completamente desarrolladas, que saben distinguir la voz de su madre y que, por tanto, el proceso de aprendizaje ya ha comenzado.

En el método Helen Doron English existe un elemento primordial que no tienen otras metodologías de enseñanza de idioma: la escucha pasiva. El refuerzo auditivo es esencial, no solo para los niños de estilo auditivo, sino para todos. Por este motivo, hemos desarrollado apps específicas que ayudan a tener los audios disponibles en todo momento, y tenemos una radio online para que los adolescentes tengan siempre inglés allí donde estén.

Por lo que respecta a las clases, el aprendizaje auditivo se refuerza hablando con los alumnos sin la presencia de objetos visuales llamativos. Decir una frase o palabra y que los niños tengan que responder (aunque sea un sencillo “sí” o “no”), poner canciones, usar listenings o seguir instrucciones son estímulos fuertes para niños auditivos. Además, nuestras aulas están vacías de distracciones, de forma que se puedan concentrar en lo que el profesor o el audio está diciendo.