España
 
26 febrero 2019

10 años de Helen Doron English: entrevista a Raquel, profesora y franquiciada de Cáceres

Seguimos con nuestro repaso a los centros que cumplen su décimo aniversario, como ya hemos hecho con Barcelona San Martí y Huelva. En este caso paramos en Cáceres, desde donde nos responde Raquel, que junto a su marido Moisés lleva toda una década en el triple papel de franquiciada, manager del centro y teacher.

Hace 10 años habían muy pocos centros Hele Doron English en España. ¿Cómo conocisteis el método?

Conocimos Helen Doron English a través de internet, buscando alguna franquicia que respaldara nuestra iniciativa de enseñar inglés y a la vez nos diferenciara del resto de escuelas y profesores particulares que enseñaban de una manera tradicional. Existían algunos centros en Cataluña y otro en Gandía, pero era un método aún desconocido en España. A parte de estos pocos centros, se podría decir que fuimos de los pioneros arriesgando al apostar por un método sobre el que había un gran desconocimiento a pesar de que 10 años después se ha posicionado en España a la cabeza de su sector.

¿Cómo fue vuestra decisión de abrir un centro Helen Doron English?

Después de tener mi primer hijo, como profesora de inglés, me conciencié en que quería que aprendiera inglés desde muy pequeño y de una forma distinta a como hasta ahora se ha venido haciendo. A esto se unía que mi situación laboral no era muy buena y también buscaba alguna forma de autoemplearme en mi especialidad, enseñar inglés.

¿Cuál ha sido vuestra evolución en estos 10 años?

El primer año comenzamos con 15 alumnos, ya que arrancamos el curso en octubre sin publicidad previa y sin que nadie nos conociera en la ciudad. La gente se sorprendía viendo que era algo totalmente distinto al resto de academias, pero poco a poco empezaron a comprobar que sus hijos tenían muy buenos resultados y que además de pasárselo fenomenal en clase, avanzaban a un ritmo espectacular. A los dos años tuvimos que cambiarnos a un local más grande con cuatro aulas ya que superábamos los 200 alumnos.

¿Tenéis aún alumnos de aquellos primeros años?

Tenemos muy buenos recuerdos de ellos porque los primeros alumnos que empezaron con 2 añitos, hoy tienen ya 12 y son adolescentes, y algunos todavía siguen con nosotros. Los que continúan con nosotros o llevan muchos años tienen ya un nivel excelente. Su evolución la hemos vivido tanto a nivel personal como académico y estamos muy orgullosos de verlos crecer. A nivel académico podemos decir que estos niños tienen ya un nivel A2, y tienen mucha soltura hablando inglés porque lo hacen de manera totalmente natural y fluida ya que ha sido y es, nuestro medio de comunicación con ellos.

¿Habéis visto crecer a muchos niños? 

¡Sííí! ¡A muchos, muchos! Tened en cuenta que en 10 años los niños crecen muchísimo, por lo que niños que han empezado con nosotros con un añito, ahora pueden tener 8 incluso 9 años, y los hemos visto crecer y madurar en todos los niveles y esto nos hace sentir muy orgullosos porque a nivel de escuela nos da mucha satisfacción saber que lo que saben de inglés es gracias a nosotros.

Seguro que tenéis un montón de anécdotas que contar…

Trabajando con y para los niños hay muchos buenos momentos cuando te gusta lo que haces, que es nuestro caso. Recuerdo con mucho cariño cuando empezaban los más chiquititos y venían a clase con papá o mamá, y cómo al cabo de los años ya se quedaban solitos en clase y empezaban a hacer pucheritos, los cogía en mi regazo y los calmaba hasta que dejaban de llorar. ¡Eran momentos muy tiernos! Esos mismos niños hoy en día nos cuentan en un inglés correctísimo todo lo que hacen en el colegio o en casa.

A la vuelta de vacaciones, las familias que han viajado al extranjero nos cuentan cómo sus hijos se desenvolvían en inglés y les sacaban muchas veces las castañas del fuego, algo que nos hace sentir orgullo.
Cuando los niños se inventan palabras en inglés para completar una frase, y sobre todo las confesiones familiares que nos hacen ¡¡madre mía si los padres se enterasen!!

Hemos limpiado pipís, vómitos, mocos, lágrimas, hemos curado heridas y chichones sin importarnos porque es nuestra vocación, trabajar con niños. Nos hubiera gustado contarle a los padres que se llevaron a sus hijos a otros centros todo esto y todo lo que han perdido dejándonos.

Hoy en día muchos de esos padres que se fueron aún siguen agradeciéndonos y recordándonos los inicios de sus hijos en inglés con nosotros. Unos están en EEUU estudiando, otros en la universidad, cada uno a lo suyo, pero nos gustaría pensar que se acuerdan de nosotros, por nuestra parte no les olvidamos.

Imaginamos por tanto que tenéis energía para otros 10 años más… ¿es así?

Cada día en Helen Doron English es una vivencia, los niños nos hacen fácil nuestro trabajo, en clase disfrutamos como ellos (incluso a veces más) porque somos uno más del grupo. Y ese es el truco, disfrutar de lo que te gusta porque al final esto se lo transmitimos a los niños y es así como ellos aprenden jugando y disfrutando “en inglés”.