¡Gracias por la memoria!

 

La neurocirugía está simplemente probando lo que Helen Doron sabía hace 20 años.

Sinopsis de Marie Orian


En el pasado, la mayoría de las investigaciones realizadas en materia de educación se basaban en la sabiduría convencional acerca de qué funciona y qué no, en vez de en el conocimiento científico clínico. Sin embargo, después de realizar más investigaciones científicas sobre cómo aprende el cerebro, podemos empezar a responder preguntas importantes sobre prácticas de aprendizaje con más certeza.

Un enigma fundamental del aprendizaje y la neurociencia era cómo exactamente se convierte la función de la memoria a corto plazo (recuerdos de menos de un minuto de duración) en memoria a largo plazo. En otras palabras: ¿Qué hace que los recuerdos se queden grabados?

Se dice que un equipo de neurología de la revista Scientific American dio con una respuesta. Llegaron a la conclusión de que el factor importante era la relación de tiempo. Si las células se estimulaban siguiendo un patrón concreto "el gen correspondiente se conecta". Sin embargo, los estímulos no pueden repetirse una vez tras otra. Al revés, debe haber intervalos de inactividad - alrededor de diez minutos - entre cada ráfaga de estímulo.

Si se usaba el patrón de los intervalos de diez minutos, se formaban las vías nerviosas permanentes. Esto encaja perfectamente con el modelo de enseñanza de Helen Doron, con el que los niños experimentan los descansos entre los distintos tipos de estímulos específicos de aprendizaje y vuelven a recibir otra breve ráfaga de estímulo varios minutos después. Los estímulos constantes - como, por ejemplo, los de una lección de un aula normal del colegio - no funcionaban.

Para probar la teoría, el equipo de la revista Scientific American configuró unas secuencias de aprendizaje basadas en estos descubrimientos en neurociencia a través de una serie de lecciones planificadas y ejecutadas usando el patrón de intervalos de diez minutos. El material de la lección se impartía a través de ensayos controlados con grupos experimentales y de control, lo que redujo las variables externas.

Esto se repitió tres veces, en intervalos de diez minutos durante los que los estudiantes llevaban a cabo varias actividades de memorización. Los resultados de las primeras pruebas sugirieron que el método funcionaba. Luego se realizó una serie de ensayos controlados: estudiantes más jóvenes, profesores diferentes, diferentes áreas temáticas, diferentes áreas de contenido y, por último, todos los exámenes de ciencias de décimo grado (los del Certificado General de Educación Secundaria (GCSE).

Sorprendentemente, los resultados fueron consistentes: mejoras muy significativas en comparación con los métodos convencionales de aprendizaje en el aula. El mensaje parecía ser sencillamente que si queremos que los niños recuerden cosas, puede que tengamos que cambiar fundamentalmente nuestro enfoque sobre el aprendizaje. El nuevo enfoque estará totalmente en sintonía con la estructura de las lecciones de Helen Doron, con la que se han demostrado grandes resultados desde el principio.

El mensaje de los hallazgos de la revista Scientific American sugiere firmemente que la metodología de Helen Doron ha ido un paso por delante de la neurociencia durante más de 20 años. Helen Doron Early English proporciona un sistema probado de aprendizaje de idiomas basado en esta proporción de breves ráfagas de estímulos en las lecciones. Como se sugiere en el estudio, el sistema de aprendizaje de Helen Doron proporciona una mejor función cognitiva, la actividad de todo el cerebro y una mejora de la retención de la memoria en todos los rangos de edad.